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jueves, 19 de abril de 2018

EL MUNDO AL REVÉS - INTRODUCCIÓN


"El mundo al revés" es un tópico clásico muy presente en la Edad Media que se caracteriza por plantear un mundo ridículo, extravagante y que desafía las leyes del sentido común. También se ha usado como recurso literario con el nombre de “adynaton”, que viene del griego antiguo y significa “imposibilidad”. Como el nombre del recurso literario indica, el atractivo de este tópico literario es que plantea un mundo donde ha cambiado el orden lógico de las cosas, un mundo “imposible”, para bien o para mal. Lo habitual en cada persona u objeto deja de serlo y muchas veces adquiere las características de su opuesto: los padres se comportan como hijos, los reyes como plebeyos, los hombres honrados como ladrones, etc. En el poema "Érase una vez", de José Agustín Goytisolo, un lobo y unas ovejas se cambian los papeles y las que eran presas se convierten en depredadores:

Érase una vez
un lobito bueno
al que maltrataban
todos los corderos.
Y había también
un príncipe malo,
una bruja hermosa
y un pirata honrado.
Todas estas cosas
había una vez
cuando yo soñaba
un mundo al revés.

El objetivo de este tópico suele ser provocar el temor o el deseo del espectador de que este mundo al revés se convierta en realidad. Por lo tanto, puede ser utilizado tanto con un sentido positivo (animando al lector a trabajar por ese mundo al revés) o con un sentido negativo (mostrando al lector las facetas negativas de un mundo donde se incumplen las leyes “naturales”). Ante todo es un recurso humorístico, utilizado habitualmente en sátiras o en canciones infantiles. Por ejemplo, en la canción popular “Vamos a contar mentiras” una de las estrofas narra cómo las liebres nadan en el mar y los peces corren por la tierra. En este caso el objetivo no sería provocar temor o deseo sino simplemente provocar la risa mostrando la ridiculez de la situación:


Por el mar corren las liebres, 
por el mar corren las liebres,
por el monte las sardinas, tralalá, 
por el monte las sardinas, tralalá, 
por el monte las sardinas.

Uno de los ejemplos más antiguos que encontramos de este tópico literario es la predicción de Isaías XI, 6, 7, 9 en la que narra un mundo donde todos los animales viven en paz y armonía. El objetivo es hacer desear al lector este mundo y sentirse atraído por el reinado justo del Mesías:


Morará el lobo con el cordero, y el
leopardo con el cabrito se acostará; el
becerro y el león y la bestia doméstica
andarán juntos, y un niño los pastoreará.
La vaca y la osa pacerán, sus crías se
echarán juntas; y el león como el buey
comerá paja.

(...)

No harán mal ni dañarán en todo mi
santo monte; porque la tierra será llena 
del conocimiento de Jehová, como las
aguas cubren el mar.

(Isaías 11:6,7,9)

No obstante, también se ha utilizado muchas veces como una herramienta en la literatura satírica y moral que pretende prevenir al lector de los peligros de una sociedad en la que lo que eran antes defectos se convierten en virtudes. En el Discurso de todos los demonios de Quevedo, se describe un mundo en el que todos los valores están invertidos y reina una auténtica hipocresía, de forma que, para conseguir ser algo, hay que ser justo lo contrario:

"Si queréis ser honrado, habéis de ser adulador y mentiroso y entremetido. Si queréis medrar, habéis de sufrir y ser infame. Si os queréis casar, habéis de ser cornudo. (...) Para ser valiente, habéis de ser traidor borracho y blasfemo. "

“El mundo al revés” sigue siendo un tópico tremendamente popular en nuestra sociedad: autores, cantantes y guionistas lo siguen utilizando poniendo en relieve lo actual que es pensar en lo imposible.

EL MUNDO AL REVÉS en Los juegos del hambre



Los Juegos del Hambre


La aclamada trilogía de novelas Los Juegos del hambre ha sido adaptada al mundo audiovisual. En la primera película de la saga, la sociedad de Panem, dividida en trece distritos, es gobernada por el Capitolio, del cual Snow es presidente. Cada año se realizan unos juegos, llamados “Los Juegos del Hambre” en los que un chico y una chica de cada distrito serán elegidos para luchar a vida o muerte entre ellos, simplemente por mero entretenimiento del gobierno. Apreciamos este tópico sobre todo en este fragmento de la película. En esta escena, Effie, una mujer enviada desde el Capitolio, saca una papeleta con los dos nombres de los participantes en los juegos. La mujer la saca sonriendo y al decir los nombres en su tono de voz se puede apreciar un gran entusiasmo.



El Capitolio es el gobierno, y la función del gobierno es alimentar, cuidar y proteger a su pueblo, no enviarlos a que se asesinen a sangre fría entre ellos. El tópico del mundo al revés está presente en esta escena por la manera en la que Effie está tan ilusionada por ese concurso. La mujer consigue que lo que se supone que no tendría que pasar, que es que los habitantes de una sociedad se maten los unos a los otros, por su alegría y entusiasmo parezca que es la mejor opción, cuando en realidad los está sentenciando a muerte.

EL MUNDO AL REVÉS en Matilda

MATILDA




¿Os imagináis un mundo donde la responsable es la niña y los insensatos los adultos? ¿Un mundo donde los padres hacen trampas y los niños intentan explicarles que eso está mal? En efecto, sería como un mundo al revés. Desafortunadamente, es el mundo donde vive la pequeña Matilda, el adorable personaje de Roald Dahl, que desde pequeña tuvo que aprender a cuidarse a sí misma y a todo el mundo a su alrededor. Parte de la trama de la película, basada en el libro del autor británico, se centra en la relación de Matilda con su familia y las situaciones que la menor tiene que soportar.


En el primer clip se muestran los primeros minutos de la película (cortando algunas escenas) en los que los Wormwood, con un desagrado y desprecio hacia su hija poco habitual en los padres, meten a Matilda en el coche y se la llevan a casa. Todo es negligencia, la niña ni siquiera tiene un cinturón en el coche y sus padres la ignoran completamente. Pronto la niña tiene que aprender a “cuidarse a sí misma” ya que nadie en su entorno se ofrece a preocuparse lo más mínimo por ella. Se vuelve una “mini-adulta” responsable (vistiéndose, leyendo sola y cocinando) por la falta de personas sensatas a su alrededor.



En el segundo clip se muestra una escena en la que Mr Wormwood, enfadado porque se le había pegado el sombrero (una de las formas que tuvo Matilda de castigarlo), rompe el libro de su hija al mismo tiempo que la obliga a ver la tele. Es complicado imaginarse un universo en el que cualquier padre prefiriese que su hija viera la tele a que leyese, pero parece que ese es el mundo en el que ocurre esta historia: un universo donde llama más la atención el comportamiento de los padres que el hecho de que Matilda desarrolle poderes sobrenaturales o que la directora de un colegio de primaria agarre a las niñas por las trenzas y las tire por encima de la valla. Estamos ante el tópico "el mundo al revés", un mundo disparatado donde se invierten los papeles habituales y que Roald Dahl utiliza magistralmente para poner de relieve lo cómico a la par que desgarrador que resultaría que semejante cosa sucediese.

¡BIENVENIDOS!

¡Buenas, lectores! ¡Y bienvenidos a nuestro blog! En primer lugar, nos presentamos: somos las Tópicas y este es nuestro proyecto pa...